Todo a punto para la llegada del bebé

Cuando se espera un hijo se tienen muchas preguntas. Descubra formas fáciles de organizarse y preparar su casa y su familia para la llegada del bebé. En Dettol sabemos lo que significa un acontecimiento de este tipo y queremos ayudarle a tener su casa limpia y lista para recibir al pequeño.

Cuando el bebé llega a casa

Cuando el bebé llega a casaCuando el pequeño llega a casa, surgen nuevas y múltiples tareas que pasan a formar parte de su rutina diaria. El siguiente apartado le proporciona información útil para desempeñar estas tareas correctamente y garantizar la salud de su bebé.

Proteger a su bebé de los gérmenes

Una de las claves para proteger la salud de su bebé es combatir los gérmenes del hogar para que no le ataquen. Esto es extremadamente importante porque el sistema inmunitario del pequeño todavía no está completamente desarrollado. Existen fórmulas muy sencillas para proteger a su bebé; sólo tiene que incorporarlas a su rutina diaria y ponerlas en práctica de forma diligente.

Estrategias para combatir los gérmenes y proteger a su bebé

Además de limpiar y desinfectar las superficies de su hogar, es importante que tome las precauciones necesarias para no transmitir gérmenes al pequeño cuando está con él. Estos consejos pueden ayudarle.

Lavarse las manos

  • Es muy importante que se lave las manos antes de tocar al bebé. Esto evitará que le transmita gérmenes como los de la gripe, bacterias alimentarias, alérgenos y otros organismos microscópicos que pueda haber en sus manos.
  • Es importante asimismo que cualquier persona que toque al bebé –familiares, visitas, canguros– se laven también antes las manos.
  • Tenga siempre a mano gel higienizante por si no tiene agua y jabón cerca.
  • Lávese siempre las manos después de cambiarle el pañal o dar de comer a su bebé.

Limpieza y desinfección del cuarto del bebé

Limpiar y desinfectar el cuarto del bebé es muy importante, y debe hacerse de forma segura.

Para empezar, es importante saber que limpiar y desinfectar no son la misma cosa. Limpiar significa eliminar la suciedad y los gérmenes de las superficies, y para ello suele utilizarse agua y jabón o algún tipo de limpiador.

Desinfectar significa matar los gérmenes que hay en las superficies. Cuando desinfecta una superficie con una toallita o spray desinfectante, como por ejemplo Dettol Desinfectante para Superficies, está matando la mayoría de los gérmenes que pueda haber en dicha superficie.

  • En el cuarto del bebé, deberán desinfectarse los cambiadores, las fundas de plástico y cualquier otra superficie que pueda quedar contaminada durante el cambio de pañales o por contacto con otros líquidos corporales. A veces, esto incluye paredes y suelos.
  • Si su bebé va a tocar directamente las superficies, juguetes u otros objetos previamente desinfectados, aclárelos bien con agua limpia después de desinfectarlos.
  • Las superficies húmedas son el caldo de cultivo ideal para los gérmenes. Para evitar su multiplicación, limpie y seque bien las superficies, juguetes y fundas que entren en contacto con su bebé.

Prevención de la contaminación cruzada

La contaminación cruzada tiene lugar por contacto indirecto, por ejemplo porque una persona toca una superficie infectada de gérmenes (más que porque toca alimentos crudos o entra en contacto con una persona enferma).

Esto significa que, aunque se haya lavado las manos justo antes, si toca una superficie contaminada –como el contenedor de pañales o una tabla de cortar con restos– sus manos se vuelven a contaminar de inmediato con gérmenes que luego puede transmitir a su bebé. Los gérmenes del resfriado y de la gripe se transmiten fácilmente de esta manera.

Para evitar la contaminación cruzada, limpie y desinfecte cualquier superficie que haya podido estar expuesta a algún tipo de contaminación.

Asegúrese además de lavarse siempre las manos antes de tocar a su bebé.

Normas para las visitas

Hay dos normas fundamentales que deben respetarse cuando alguien viene a ver al bebé.

  • Tienen que lavarse bien las manos antes de tocar al bebé.
  • El visitante no puede ver al bebé si está resfriado, enfermo, tiene síntomas o puede ser potencialmente contagioso (por ejemplo porque hay alguien enfermo en su casa). Dígales sin problemas que vuelvan en otra ocasión.

Si sigue estas dos normas al pie de la letra evitará en gran medida que su bebé pueda contraer infecciones llegadas de fuera.

Cómo guardar los productos de limpieza

  • Guarde los productos de limpieza en un armario cerrado con llave, alejado de cualquier tipo de alimento y fuera del alcance de los niños.
  • Guarde los productos en el envase original y no quite nunca la etiqueta. La información de producto, las precauciones y las instrucciones de primeros auxilios varían en función de los ingredientes del producto.
  • Intente limpiar y fregar los platos en momentos en los que no haya mucha actividad, como la hora de la siesta. De esta forma se asegura de no distraerse cuando hay productos químicos abiertos.
  • Guarde de nuevo inmediatamente el producto cuando tenga la cantidad necesaria para realizar la tarea.
  • Enjuague inmediatamente los tapones dosificadores para no mezclar accidentalmente los productos.
  • Deseche rápida y adecuadamente los envases vacíos de productos limpiadores.
    • Gaste todo el producto.
    • Siga las instrucciones de la etiqueta para desechar el producto.
    • Coloque de nuevo el tapón para proteger a los niños, los animales y los basureros.
    • Tire los envases a un cubo de basura o de reciclaje con tapa de seguridad.
  • No mezcle nunca productos de limpieza. Los productos que cuando se utilizan solos son seguros pueden resultar peligrosos si se mezclan con otros productos; además, pueden emitir gases o humos tóxicos en su hogar.

Cambiar pañales

Con el bebé en casa, puede parecerle que se pasa el día dándole de comer y cambiando pañales. Y es que algunos bebés pueden utilizar hasta 10 pañales al día. Los siguientes consejos pueden ayudarle a realizar el cambio de pañales de forma eficaz y segura.

Tenga a mano todo lo que necesita

Antes de empezar a cambiar el pañal, es importante cerciorarse de que tiene a mano todo lo que necesita. Esto incluye:

Pañal limpio

  • Pinzas (si utiliza pañales de tela)
  • Recipiente con agua caliente y algodón (para recién nacidos o bebés con la piel muy sensible) o una toalla limpia/toallitas limpiadoras (para bebés más mayores y bebés sin la piel sensible)
  • Toalla extra para secar al bebé después de limpiarlo
  • Pomada (para piel irritada)
  • Si no utiliza cambiador, funda, estera o pañal de tela para colocar al bebé encima
  • Opcional: pañal de repuesto para poner encima del pene del bebé
  • Después de cada uso, limpie y desinfecte el cambiador o la superficie utilizada con spray o toallitas desinfectantes.

Cambio de pañales seguro

  • No deje al bebé solo en ningún momento, ni por un segundo. Un recién nacido es capaz de darse la vuelta y caer, así que asegúrese de tener a mano todo lo que necesita.
  • Un bebé entretenido es más probable que no se mueva mucho, así que es mejor darle algo para que se entretenga mientras lo cambia, como un espejo irrompible o una foto con muchos colores.

Pasos para cambiar un pañal

  • Desabroche el pañal y mantenga las piernas del bebé levantadas sujetándolas por los tobillos con una mano. Retire el pañal sucio y póngalo a un lado, fuera del alcance del bebé.
  • Limpie bien al bebé. Utilice bolas de algodón, una toalla húmeda o toallitas de bebé para limpiar bien a su bebé, empezando por delante y acabando por detrás (si lo hace al contrario puede transmitir bacterias a la parte delantera y causarle una infección de orina). Levante las piernas del bebé para llegar mejor a todas partes.
  • A continuación, seque al bebé con una toalla limpia.
  • Aplique si procede la pomada, polvos, etc. Las lociones y pomadas no pueden aplicarse directamente sobre los genitales (a menos que su médico lo prescriba); han de aplicarse sobre nalgas y muslos únicamente.
  • En el caso de los niños, a veces es buena idea poner un pañal sobre el pene mientras cambia el pañal. La exposición al aire causa a menudo al bebé ganas de orinar: sobre usted, las paredes o cualquier elemento que esté dentro del radio de alcance. Cuando acabe de limpiar al pequeño, coloque el pene mirando hacia abajo antes de cerrar el pañal. Esto evitará que el pipí se escape por la cintura.
  • Si el cordón umbilical todavía no se ha caído del todo, doble la cintura del pañal para mantener esa zona seca.
  • Si el bebé tiene marcas rojas en piernas y cintura, significa que el pañal estaba demasiado apretado. No lo apriete tanto la próxima vez.
  • Si el bebé tiene una erupción cutánea en piernas y/o cintura, cambie de marca de pañales o, si utiliza pañales de tela, de detergente. A veces, algunos bebés son muy sensibles a según qué marcas o jabones.
  • Limpie y desinfecte a fondo la superficie en la que ha cambiado al bebé con una toallita o spray desinfectante. Seguidamente, aclare bien con agua.
  • Después de cambiar al bebé, lávese siempre bien las manos para evitar la propagación de gérmenes.

Higiene personal del cuidador

Lavarse las manos es el método más eficaz para prevenir la propagación de gérmenes que causan enfermedades. Cada vez que tocamos al bebé podemos coger y transmitir gérmenes con nuestras manos. Si nos las lavamos bien, eliminaremos de ellas la mayoría de los gérmenes.

Lavarse las manos previene enfermedades comunes

Está demostrado que lavarse bien las manos a menudo es uno de los métodos más eficaces para prevenir enfermedades generalmente transmitidas por contacto con otra mano o con una superficie. Esto incluye el resfriado y la gripe estacional.

Lavarse las manos también puede evitar la propagación de:

  • La gripe A
  • Intoxicaciones alimentarias
  • Enfermedades infecciosas como la faringoamigdalitis estreptocócica y la hepatitis B

El sistema inmunitario de su bebé todavía no está desarrollado del todo. Esto lo deja bastante desprotegido ante posibles enfermedades e infecciones y obliga a respetar estrictamente la norma de lavarse las manos (usted y los demás) antes de tocar al bebé.

Lávese siempre las manos:

  • Antes y después de tocar al bebé
  • Antes de amamantarlo/darle de comer
  • Antes de cogerlo en brazos/mecerlo
  • Antes de vestirlo
  • Después de cambiarle el pañal

El cuarto del bebé y la seguridad

Cuna segura

  • Asegúrese de levantar y asegurar correctamente la barrera de la cuna.
  • Coloque la cuna –y el resto de muebles y objetos voluminosos– lejos de las ventanas a fin de prevenir posibles caídas y evitar el acceso a cuerdas de cortinas o persianas.
  • Coloque al bebé panza arriba, nunca en decúbito prono (cara abajo).
  • Vigile con lo que pone en la cuna. Los peluches voluminosos o mantas gruesas son potencialmente peligrosos.
  • Retire los móviles y los gimnasios de actividades cuando el niño cumpla 5 meses. Suponen peligro de asfixia para niños que pueden ponerse a gatas.

Cambiador seguro

  • Si coloca al bebé sobre alguna superficie elevada, sujételo siempre con una mano para que no pueda caerse.
  • Utilice siempre el cinturón de seguridad y sujételo con una mano en todo momento.
  • Tenga los pañales y demás productos a mano pero fuera del alcance del bebé.
  • El mejor lugar para cambiar un pañal es en el suelo, sobre una estera impermeable o toalla limpia. Puede proteger la estera con toallas de papel, que debe desechar después de cada uso. De lo contrario, cada vez que la utilice tendrá que limpiar y desinfectar la estera con agua caliente y jabón y con alguna toallita o spray desinfectante homologado por la EPA.

Su pequeño y las mascotas

Piense en cómo va a ser el encuentro con su mascota la primera vez que llegue a casa con el bebé; si lo cree oportuno, pida a un familiar, amigo o vecino que venga y dedique un poco de atención a su mascota. La primera semana recibirá muchas visitas, y toda la atención la acapararán usted y su pequeño.

  • Tan pronto como nazca el niño (o llegue a casa), dé a su perro o gato alguna prenda que haya llevado el niño para que se acostumbre al nuevo olor.
  • Si su mascota está muy ligada a usted y suele saltarle encima cuando le ve, es mejor que una persona neutra sujete al bebé cuando entren en casa por primera vez.
  • Deje que se conozcan poco a poco; utilice una correa, dos personas, el bebé y mucho cariño con su mascota.
  • Esté atenta a las muestras de recelo que pueda dar el animal, como vigilar sus boles del agua y comida o sus juguetes.
  • Al principio, no deje nunca al bebé solo con la mascota.
  • Mantenga siempre sus uñas recortadas para evitar arañazos.
  • Póngase en contacto con su médico si el animal muerde o araña al niño.

De visita con el bebé

Cuando usted y su pequeño salgan para visitar a familiares y amigos, recuerde que es importante protegerse contra los gérmenes en todo momento. A continuación le proporcionamos algunos consejos para proteger a su bebé y llevarse las cosas adecuadas cuando salga.

De viaje con el bebé: mantener a raya los gérmenes

Cuando está fuera con el pequeño debe respetar las mismas normas de higiene que sigue escrupulosamente en su casa. De este modo podrá impedir que su bebé coja algún germen por el camino.

  • Lávese o límpiese las manos antes de tocar a su bebé si toca alguna superficie en la calle. Pida a los demás que también se laven/limpien las manos antes de tocar a su bebé. Tenga siempre a mano un gel de manos higienizante.
  • No permita que alguien que está enfermo toque a su hijo o le eche el aliento. Diga "no" sin vacilar si no le apetece que alguien toque o sujete al niño.
  • Limpie, desinfecte y aclare todas las superficies que vayan a entrar en contacto con su bebé, por ejemplo un cochecito prestado.
  • Ponga en la bolsa todo aquello que necesite para cambiar pañales y alimentar al pequeño cuando esté fuera.

Qué debe poner en la bolsa

  • Pañales, toallitas y la pomada o crema que utilice.
  • Una bolsa para poner los pañales sucios, especialmente si utiliza pañales de tela.
  • Un frasco con higienizante de manos para poder limpiarse las manos si no tiene agua cerca.
  • Una manta para arropar al bebé en caso necesario.
  • Una muda, nunca se sabe.
  • Un cambiador de viaje.
  • Biberones y chupetes.
  • Una pequeña nevera/bolsa isotérmica para mantener fresca la leche del biberón.
  • Un spray pequeño o toallitas desinfectantes para matar las bacterias y virus de las superficies donde cambie al bebé.
  • Algunos juguetes.